
When Russia recently signed a deal to supply Venezuelan President Hugo Chavez with nuclear reactors, the silence from Washington was deafening. The Obama administration was probably concerned that strong U.S. opposition to the deal could undermine cooperation with Moscow on several important fronts, and that it could give the adversarial President Chavez a propaganda windfall. These concerns are not without merit, but they are also not an excuse for inaction (más...)/ Cuando Rusia firmó recientemente un acuerdo para proveer al presidente venezolano, Hugo Chávez, con reactores nucleares, el silencio de Washington fue ensordecedor. El gobierno de Obama estaba probablemente preocupado que una fuerte oposición de EE.UU. al acuerdo podría socavar la cooperación con Moscú en varios frentes importantes, y que podría dar a la confrontación al adversario Chávez bases para propaganda. Estas preocupaciones tienen fundamento, pero no son una excusa para la inacción

No hay comentarios.:
Publicar un comentario